El siguiente documento corresponde a la formulación inicial de propósitos y tareas elaborada por el Dr. Eduardo Rosselot Jaramillo con ocasión de la creación del Departamento de Educación en Ciencias de la Salud, en el año 2001. Si bien fue concebido como un documento interno de trabajo, ha constituido durante muchos años una fuente de inspiración y un importante referente para el desarrollo y quehacer del DECSA. Su publicación busca reconocer y poner en valor la visión fundacional de nuestro Departamento, como un homenaje a quien fue su primer Director.
Introducción
El Departamento de Educación en Ciencias de la Salud (DECSA), de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, representa la materialización de un conjunto de ideas que por largo tiempo fueron discutidas al interior de esta comunidad académica. Todas ellas relacionadas con la necesidad de fortalecer la docencia, y adecuar los procesos formativos conforme al desarrollo de distintas áreas de conocimiento. En particular, lo que se refiere a la evolución que ha experimentado la formación de los profesionales de la salud en las últimas décadas, tanto en nuestro país como en el contexto internacional.
De este modo, la trayectoria del DECSA se encuentra estrechamente vinculada con el desarrollo y reconocimiento progresivo de la Educación en Ciencias de la Salud como un campo disciplinario fundamental para afrontar la calidad de la formación universitaria.
Las raíces del DECSA se encuentran en la Oficina de Educación Médica (OFEM), creada hace medio siglo. Desde este momento, se inició un recorrido marcado por la innovación curricular, el desarrollo docente, la investigación educativa, la formación de posgrado, y una permanente preocupación por responder a los desafíos que plantean los cambios científicos, tecnológicos y sociales en el ámbito de la salud.
Surgimiento de la Educación en Ciencias de Salud como disciplina académica
Entre los años 1960 y 1970 la Educación en Ciencias de Salud experimentó profundas transformaciones en el mundo. Los avances científicos, la expansión de los sistemas de salud y las crecientes demandas sociales llevaron a cuestionar los modelos tradicionales de enseñanza, centrados exclusivamente en la instrucción y la transmisión de conocimientos.
En este escenario, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) promovieron activamente reformas orientadas a modernizar la formación de los profesionales de salud. Entre sus principales recomendaciones se encontraban la integración entre ciencias básicas y clínicas, la vinculación de la enseñanza con las necesidades sanitarias de la población, la incorporación de metodologías activas de aprendizaje y el fortalecimiento de la formación pedagógica de los docentes. La Facultad de Medicina de la Universidad de Chile asumió tempranamente estos desafíos, convirtiéndose en una de las primeras instituciones en América Latina en reconocer la educación en ciencias de salud como un ámbito de desarrollo académico que requería una atención especializada.
En este contexto, fue de especial importancia la figura del Dr. Eduardo Rosselot Jaramillo, reconocido en la actualidad como un pionero de la Educación en Ciencias de Salud moderna en Chile y Latinoamérica. Su visión estratégica y compromiso con la innovación educativa, permitieron establecer las bases de una nueva forma de comprender la formación de los profesionales de la salud.
Bajo este impulso se desarrolló originalmente la OFEM, concebida como una unidad destinada a promover el mejoramiento de la enseñanza, apoyar los procesos de innovación curricular, desarrollar investigación educacional y fortalecer las competencias pedagógicas de los académicos de la Facultad. A este esfuerzo se sumaron sucesivamente profesionales y académicos de distinta experiencia y formación. Con seguridad la Educación en Ciencias de la Salud es hoy un campo disciplinario consolidado institucionalmente a nivel universitario.
La integración de las sedes y la construcción de una visión compartida
Un momento significativo en este recorrido fue la convergencia de las experiencias desarrolladas en las antiguas Oficinas de Educación Médica de la Sede Norte y de la Sede Sur (Hospital Barros Luco-Trudeau), de la Facultad de Medicina. Durante el período en que la Universidad de Chile se organizaba en distintas sedes, ambas unidades desarrollaron iniciativas innovadoras en capacitación docente, apoyo curricular y evaluación educacional. Aunque cada una respondió a las necesidades particulares de sus contextos académicos y asistenciales, compartían una visión común respecto de la importancia de fortalecer la calidad de la enseñanza en las profesiones de la salud.
La posterior integración de estas experiencias, a partir del año 2000, permitió reunir capacidades, conocimientos y trayectorias académicas especializadas que gradualmente se fueron complementando. Junto con una reorganización administrativa, esta convergencia representó la consolidación de una comunidad académica comprometida con el mejoramiento continuo de los procesos formativos.
A partir de esta integración se fortalecieron las actividades de perfeccionamiento docente, se amplió la asesoría curricular a las distintas carreras de la Facultad de Medicina, y se desarrollaron nuevas líneas de investigación en Educación en Ciencias de la Salud. De este modo, la fusión de distintas trayectorias académicas permitió construir una identidad institucional sólida que, posteriormente, facilitaría el surgimiento del DECSA como una unidad académica interdisciplinaria de amplia proyección.
La influencia de la OPS y la OMS en la consolidación del proyecto
Desde sus primeros años, el DECSA ha mantenido una estrecha relación con organismos internacionales dedicados al desarrollo de la educación en salud, particularmente la OPS y la OMS. La participación de los académicos del DECSA en redes regionales, seminarios internacionales, proyectos colaborativos y programas de cooperación técnica, favoreció la incorporación temprana de innovaciones que posteriormente se convirtieron en referentes para diversas instituciones de educación superior del continente. A partir de estas influencias, se promovieron enfoques centrados en:
- Integración básico-clínica
- Educación centrada en el estudiante
- Aprendizaje basado en problemas
- Metodologías activas de enseñanza y aprendizaje
- Evaluación de competencias
- Vinculación de la formación con las necesidades de salud de la comunidad
- El desarrollo profesional continuo de los docentes
- Aprendizaje del pensamiento
Tales orientaciones contribuyeron a poner a la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile como una institución líder en innovación educativa y formación docente en el ámbito de la salud.
La formación docente como eje de desarrollo institucional
Uno de los aportes más significativos de la OFEM, y posteriormente del DECSA, ha sido la formación sistemática de docentes universitarios.
Mucho antes de que conceptos como educación basada en competencias, resultados de aprendizaje, se incorporaran al lenguaje habitual de las universidades, la unidad ya promovía espacios de capacitación orientados al fortalecimiento de las competencias pedagógicas de los académicos.
Durante décadas, profesores de diversas universidades del país han participado en cursos, seminarios y talleres dedicados a la planificación curricular, el diseño de actividades de aprendizaje, la evaluación del desempeño estudiantil y la innovación metodológica. Estas iniciativas han contribuido a desarrollar una cultura de reflexión pedagógica, la que ha conseguido transformar progresivamente la forma de enseñar en las carreras de la salud.
Con el propósito de ofrecer una formación más sistemática y de mayor profundidad, se creó el Diploma en Educación en Ciencias Biomédicas. Este programa, pionero en Chile, fue destinado a profesionales interesados en desarrollar competencias avanzadas en docencia universitaria. Al poco tiempo se convirtió en una referencia para académicos de medicina, odontología, enfermería, obstetricia, tecnología médica, nutrición y dietética, kinesiología, fonoaudiología, terapia ocupacional y otras disciplinas de la salud.
Posteriormente, respondiendo a los procesos de creciente complejizacion en el área y a la natural evolución del conocimiento, este programa original estableció las bases para el actual Diploma en Docencia en Ciencias de la Salud. Con este nuevo contexto, se amplió la cobertura, incluyendo por ejemplo a profesionales de medicina veterinaria o ciencias agropecuarias; y se fortaleció su carácter interdisciplinario.
Del perfeccionamiento docente a la formación de posgrado
La madurez alcanzada por la unidad en materia de formación docente condujo al desarrollo de programas de posgrado con un sentido más amplio y especializado.
Un hito particularmente relevante ocurrió en 2001, con la creación del Magíster en Educación en Ciencias de la Salud, programa que consolidó décadas de experiencia acumulada en docencia, innovación curricular e investigación educativa. Este Magíster fue concebido con el propósito de formar líderes académicos con capacidad para diseñar, implementar y evaluar innovaciones educacionales, desarrollar investigación en educación en ciencias de la salud, y asumir responsabilidades de gestión académica en universidades e instituciones sanitarias. Particularmente, el programa ha tenido un énfasis en el desarrollo del pensamiento, dada la condición de alto cambio que enfrentan las sociedades actuales.
Desde su creación, el programa ha graduado a 224 profesionales, quienes se desempeñan en diversas universidades e instituciones de salud del país. Su impacto puede observarse en múltiples procesos de innovación curricular, desarrollo docente, acreditación institucional e investigación educativa desarrollados tanto en Chile como en el extranjero.
Un aspecto significativo ha sido el compromiso del DECSA con la descentralización de la formación académica. Los programas de Diploma y Magíster han sido impartidos presencialmente no sólo en Santiago, sino también en regiones como Antofagasta y Magallanes, contribuyendo así al fortalecimiento de capacidades docentes en distintos territorios y ampliando el acceso a programas de formación avanzada.
La transformación en Departamento de Educación en Ciencias de la Salud
A medida que la Facultad de Medicina incorporó nuevas carreras y fortaleció su carácter multidisciplinario, la denominación de “Educación Médica” comenzó a resultar insuficiente para representar la amplitud de las actividades desarrolladas por la unidad.
El desplazamiento que originó el DECSA, fue por sí mismo un reflejó de un cambio conceptual profundo. Ya no se trataba únicamente de apoyar la formación médica, sino de contribuir al desarrollo educativo de todas las profesiones vinculadas a la salud. Este cambio permitió consolidar una perspectiva más inclusiva e interdisciplinaria, coherente con la realidad contemporánea de los equipos de salud y con las tendencias internacionales en la formación profesional.
La nueva denominación expresó además la consolidación de una identidad académica propia, sustentada en la docencia, la investigación, la extensión y la vinculación con el medio.
Liderazgo y continuidad institucional
La consolidación del DECSA ha sido posible gracias al trabajo de numerosas generaciones de académicos y académicas comprometidos con el desarrollo de la Educación en Ciencias de la Salud.
Luego del Dr., Eduardo Rosselot, han ejercido la dirección de esta unidad el Dr. Manuel Castillo, la Dra. Christel Hanne, la Dra. Vilma Mejía y la actual directora, Mat. Prof. Mónica Espinoza. Cada uno de ellos, como académicos y como autoridades administrativas, han tenido la responsabilidad de garantizar la continuidad de estos complejos procesos. Sus esfuerzos han permitido proyectar el legado fundacional que se remonta a la OFEM, hacia los desafíos contemporáneos de la educación superior, manteniendo vigente el compromiso con la excelencia académica y la formación de calidad.
Las Jornadas de Educación en Ciencias de la Salud
Entre las contribuciones más visibles y perdurables del DECSA, destaca la organización de las Jornadas de Educación en Ciencias de la Salud: actividad académica que se ha consolidado como un espacio académico de intercambio de experiencias, difusión de investigaciones, y reflexión sobre los desafíos de la formación de los profesionales de la salud.
A lo largo de más de dos décadas, estas Jornadas han reunido a docentes, investigadores, directivos universitarios, estudiantes y profesionales provenientes de diversas instituciones nacionales e internacionales. Las Jornadas han permitido compartir innovaciones curriculares, experiencias de desarrollo docente, investigaciones educacionales y avances en evaluación, simulación clínica, tecnologías educativas y formación basada en competencias.
La realización de las próximas XXVIJornadas de Educación en Ciencias de la Salud constituye una evidencia del impacto, continuidad y relevancia alcanzados por esta iniciativa, transformada hoy en una tradición académica que forma parte del patrimonio institucional de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.
Un referente para Chile y América Latina
La influencia del DECSA trasciende ampliamente el ámbito de la Universidad de Chile. Diversos docentes han participado en sus programas de formación, actividades de perfeccionamiento, asesorías curriculares y proyectos de investigación educativa. Líderes académicos, directores de carrera, responsables de innovación curricular e investigadores en educación en ciencias de la salud se han formado o han colaborado con el DECSA durante este tiempo. Su aporte puede observarse en la implementación de currículos basados en competencias, la incorporación de metodologías activas de aprendizaje, el fortalecimiento de los sistemas de evaluación y la creciente profesionalización de la docencia universitaria en salud.
Al conmemorarse las XXVI Jornadas de Educación en Ciencias de la Salud, la historia del DECSA invita a reconocer el trabajo visionario de quienes impulsaron sus primeros pasos y han contribuido a su desarrollo durante más de cinco décadas.
Desde la labor pionera del Dr. Eduardo Rosselot Jaramillo, y de los académicos fundadores, pasando por las generaciones que consolidaron la formación docente y el desarrollo de programas de posgrado, hasta los equipos actuales que enfrentan los desafíos de la transformación digital y la inteligencia artificial, existe un hilo conductor que ha permanecido inalterable: la convicción de que la calidad de la atención en salud depende, en gran medida, de la calidad de la formación de quienes la ejercen.
La trayectoria que une a la OFEM con el actual DECSA representa mucho más que una evolución organizacional. Constituye la historia de una comunidad académica comprometida con la excelencia educativa, la innovación y el servicio público, cuyo legado continúa inspirando a nuevas generaciones de docentes, investigadores y profesionales de la salud.
En un escenario marcado por profundos cambios tecnológicos, sociales y sanitarios, el Departamento de Educación en Ciencias de la Salud mantiene plenamente vigente su misión fundacional: contribuir al desarrollo de una educación transformadora, pertinente y de excelencia, capaz de formar profesionales preparados para responder a las necesidades de salud de las personas, las comunidades y el país. La celebración de las XXVI Jornadas de Educación en Ciencias de la Salud ofrece una oportunidad privilegiada para reconocer esta trayectoria, valorar el aporte de quienes la han construido y proyectar los desafíos que enfrentarán las futuras generaciones de educadores en salud.
Prof. Ilse López

