XXV Jornadas

Editorial

En los escenarios contemporáneos de la formación en ciencias de la salud, los vertiginosos avances científicos, tecnológicos y sociales, junto con la creciente diversidad generacional y las nuevas exigencias de la educación superior, nos convocan a revisar críticamente nuestras formas de enseñar y aprender. En este contexto, el docente deja de ser un simple transmisor de contenidos para asumir un rol protagónico, reflexivo y transformador, mediando entre el saber discipli-nar, la realidad clínica y las necesidades formativas de los futuros profesionales.

Las XXV Jornadas de Educación en Ciencias de la Salud (DECSA), tituladas “De-safíos de la docencia en salud: El docente como protagonista”, surgen como una instancia para pensar colectivamente en los retos de la docencia desde una perspectiva crítica e innovadora. Tal como señaló Paulo Freire, “el conocimien-to debe construirse desde las diferentes realidades que afectan a los dos suje-tos políticos en acción: aprendiz y maestro”. En ese sentido, enseñar no es una acción neutra, sino una forma de intervención ética, política y formativa en el mundo, donde el docente asume la responsabilidad de orientar procesos que trascienden la técnica, tocando dimensiones humanas profundas.

En esta línea, la tríada didáctica propuesta por Yves Chevallard —saber, docen-te y estudiante— nos recuerda que la enseñanza es siempre una construcción situada, que se configura a partir de una relación profunda y recíproca. Esta re-lación no es estática, sino que está constantemente tensionada por los avances del conocimiento, los cambios generacionales y las condiciones institucionales. En este marco, el docente media entre el saber experto y enseñado, contextua-lizando contenidos en un entorno educativo complejo que requiere propuestas pedagógicas activas, tecnológicas y culturalmente pertinentes.

La incorporación creciente de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo plantea desafíos sin precedentes. Ya no basta con integrar herramientas tecno-lógicas; se requiere el desarrollo de competencias docentes críticas, que inclu-yan la gestión ética de datos, la interpretación pedagógica de recursos auto-matizados y la creación de entornos de aprendizaje centrados en el estudiante.

La IA no reemplaza al docente, pero transforma su quehacer, exigiendo mayor preparación, adaptabilidad y pensamiento ético-pedagógico.

Del mismo modo, es urgente cultivar el bienestar docente como condición esencial para sostener una docencia de calidad. Enseñar en salud implica una alta exigencia emocional, cognitiva y ética. Como plantea Christopher Day, el bienestar del profesorado está estrechamente vinculado con su identidad pro-fesional, su sentido de propósito y las condiciones en que ejerce su labor. Los docentes necesitan sentirse emocionalmente comprometidos, profesionalmen-te reconocidos y éticamente valorados para mantener su motivación, su eficacia y su capacidad de impactar positivamente en el aprendizaje de sus estudiantes.

A través de estas jornadas, el Departamento de Educación en Ciencias de la Sa-lud busca no solo visibilizar los desafíos contemporáneos de la docencia, sino también reconocer al docente como un actor clave en la transformación educa-tiva, capaz de reinventar su práctica en diálogo constante con su entorno insti-tucional, social y tecnológico. Del mismo modo, en este Libro de Resúmenes se propone fomentar una reflexión crítica y profunda en torno a los temas e inves-tigaciones presentados, con el propósito de enriquecer el debate académico y proyectar nuevas perspectivas para comprender y ejercer la docencia en salud de manera significativa y contextualizada.

Dra. Vilma Mejía Díaz
Profesora asociada
Departamento de Educación en Ciencias de la Salud
Facultad de Medicina
Universidad de Chile