XXIV Jornadas

Editorial

Es un privilegio dar la bienvenida a las XXIV Jornadas de Educación en Ciencias de la Salud, dedicadas a las Buenas Prácticas Docentes en las Profesiones de la Salud. Este tema refleja nuestro compromiso con la excelencia educativa y la formación integral de los futuros profesionales de la salud.

La educación en ciencias de la salud ha evolucionado notablemente en las últimas décadas. Hemos pasado de modelos centrados en la mera acumulación de conocimientos a enfoques que integran teoría, práctica, habilidad técnica y ética. Este cambio ha mejorado la calidad de nuestra formación y ha sentado las bases para implementar prácticas docentes que fomenten un ambiente de aprendizaje respetuoso y efectivo.

Las buenas prácticas docentes son esenciales para formar profesionales competentes y comprometidos. No solo abarcan métodos pedagógicos innovadores, sino también la creación de un entorno que valore la dignidad y el respeto mutuo. En estos espacios, los estudiantes adquieren conocimientos, habilidades críticas y valores éticos que los acompañarán a lo largo de su carrera profesional. Nuestras jornadas abordan esos aspectos clave para el desarrollo de una educación de alta calidad en ciencias de la salud.

La enseñanza en ciencias de la salud enfrenta numerosos desafíos. Es fundamental identificar y modificar prácticas docentes ineficaces que no logran el impacto deseado en el aprendizaje de los estudiantes y, en algunos casos, pueden ser perjudiciales. Nuestras jornadas ofrecen un espacio para analizar estas prácticas y explorar soluciones innovadoras que pueden transformar los ambientes de aprendizaje.

Reconfigurar la cultura educativa es necesario para superar estos desafíos. Estrategias que promuevan un ambiente más respetuoso y productivo benefician tanto a los estudiantes como a los docentes y al equipo de salud en su conjunto. Formar profesionales compasivos y competentes es un objetivo primordial. La incorporación de valores humanísticos en la educación en ciencias de la salud asegura que los futuros profesionales sean no solo expertos en sus campos, sino también individuos éticos y empáticos.

Elaborar documentos y políticas que promuevan el buen trato y la creación de espacios educativos protegidos son pasos importantes en esta dirección. Estas iniciativas establecen estándares claros para el comportamiento y las expectativas dentro del entorno educativo y fomentan una cultura de respeto y apoyo mutuo.

En este contexto, las buenas prácticas docentes en las profesiones de la salud no son simplemente una serie de técnicas o metodologías; representan un compromiso profundo con la excelencia educativa y la formación integral de nuestros estudiantes. Estas jornadas ofrecen una gran oportunidad para compartir experiencias, aprender unos de otros y fortalecer nuestras redes.

Espero que estas jornadas sean un espacio de enriquecimiento y aprendizaje para todos, y que juntos podamos avanzar hacia una educación en ciencias de la salud cada vez más efectiva, inclusiva y humana. Les deseo a todos unas jornadas productivas y enriquecedoras.

Atentamente,

Prof. Dra. Ximena Lee Muñoz
Comité de Buenas Prácticas Docentes
Departamento de Educación en Ciencias de la Salud
Facultad de Medicina
Universidad de Chile