Entre ponerle y no ponerle (1971)

Ficha Técnica

Título: Entre ponerle y no ponerle
Año: 1971
Tipo: Cortometraje documental
Duración: 12 minutos
Formato: 16 mm, blanco y negro
País: Chile
Idioma: Español
Dirección y guion: Héctor Ríos
Guion adicional: Alfonso Alcalde
Fotografía: Héctor Ríos
Montaje: Pedro Chaskel
Producción: Luis Cornejo, Luis Mora (ejecutiva)
Sonido: Leonardo Céspedes
Música: Ángel Parra, Hermanos Lagos
Voz en off: Nelson Villagra, Shenda Román, Marcelo Romo, Ángel Parra
Casa productora: Departamento Audiovisual de la Universidad de Chile y Consejo de Desarrollo Social
Fuente: Cineteca Virtual de la Universidad de Chile.
Referencia: Itinerario del Cine Documental Chileno 1900–1990, Alicia Vega / Historia del Cine Experimental en la U. de Chile 1957–1973, C. Salinas y H. Stange

Sinopsis

Narrado por un ex alcohólico rehabilitado (voz de Nelson Villagra), el documental explora las consecuencias del alcoholismo en la vida del pueblo chileno, entrelazando imágenes de ebriedad, trabajo y pobreza urbana y rural.
El relato en off, complementado con la voz de Shenda Román, su esposa, refleja la culpa, el sufrimiento familiar y la pérdida de conciencia social provocada por la adicción. La película caracteriza el alcohol como un mecanismo de dominación de clase, una “arma de la burguesía para apaciguar la sed del pueblo”, según la voz del narrador, lo que evidencia una mirada ideológica coherente con el clima político y cultural de la Unidad Popular.

Contexto

Entre ponerle y no ponerle se inscribe en la línea de documentales sociales producidos por el Departamento Audiovisual de la Universidad de Chile, bajo el impulso del Consejo de Desarrollo Social y en sintonía con las políticas de salud pública y de concientización del gobierno de Salvador Allende (1970–1973). El film complementa las investigaciones del Dr. Juan Marconi, de la Escuela de Medicina de la Universidad de Chile, sobre el tratamiento ambulatorio del alcoholismo. Su objetivo no era solo sanitario, sino también político y educativo: movilizar al trabajador hacia la toma de conciencia de clase y promover una conducta responsable en el consumo de alcohol. Fue el documental más exhibido del Departamento Audiovisual, solicitado por organizaciones comunitarias y centros de salud en todo el país.

Análisis estético y social

Héctor Ríos contrapone dos mundos visuales:
– El “chantao”, símbolo del hombre que deja de beber y se reintegra al trabajo colectivo.
– El pueblo dormido por el vino, cuyas imágenes contrastan con los brindis burgueses y la publicidad del alcohol.

El uso del montaje de Pedro Chaskel y la música de Ángel Parra aportan una dimensión crítica y poética, que convierte al filme en un documento esencial sobre el vínculo entre salud, trabajo y conciencia política.

Sobre la obra

Entre ponerle y no ponerle constituye una pieza clave del cine sanitario y político chileno, donde el alcoholismo se representa no solo como enfermedad, sino también como fenómeno social y estructural. Su valor radica en su capacidad de articular el discurso médico, el testimonio humano y la crítica de clase, anticipando debates actuales sobre salud pública.